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	<title>Comentarios en: El País se adapta a los nuevos tiempos</title>
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	<description>Reflexiones de un periodista becario</description>
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		<title>Por: Dedalus</title>
		<link>http://cafemeletti.wordpress.com/2007/10/23/un-el-pais-adaptado-a-los-nuevos-tiempos/#comment-75</link>
		<dc:creator>Dedalus</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 23 Oct 2007 21:31:15 +0000</pubDate>
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		<description>El País cambia para adaptarse al nuevo lector del siglo XXI. Pero, ¿y si en vez de para eso lo hiciera para no morir?
A ver, especulemos con hipótesis algo retorcidas: un rediseño a medias, más bien cortito y ambiguo en sus propósitos, que transpira una crisis de identidad; una hemeroteca hasta ahora fortificada tras una contraseña, y que ahora se abre de pronto cual flor, buscando los lectores que nunca tuvo porque a la prensa online de pago no se suscribe ni el que la inventó (véanse el New York Times, el Periódico de Cataluña, el Financial Times y qué sé yo cuántos más vendrán pronto).
Pero aún hay más. El País: estandarte de un grupo, el PRISA, que hace aguas por la guera del fútbol, el &quot;fuego amigo&quot; y el ocaso inevitable que les llega a todos los imperios tras su etapa de esplendor bajo el paraguas (o yugo, según se prefiera) protector de Polanco Senior (q.e.p.d.). Y si no, a las pruebas me remito: la SER deja de ser la emisora de referencia en España, Cuatro no levanta cabeza, Digital+ se desangra (10.000 cancelaciones de abono en el último trimestre) y Sogecable hace pactos comerciales con Telefónica para distribuir la señal de la plataforma de TV de pago por ADSL a ver si así captan a más incautos. Et caetera.
Fíjense cómo estará el patio, señores, que Juan Luis Cebrián se ha apresurado a colocar a su hija, Eva, de directora de contenidos de TVE (o algo así) en vez de enchufarla en PRISA, que sería lo propio. Y es que el hombre no se fía, claro. Así que ya me dirán...
¿Os ha gustado? Pues este argumentario y su postrera conclusión no son míos, sino de Federico Jiménez Losantos, al cual, lo confieso sin rubor,  me estoy aficionando demasiado últimamente, ya que me entretiene cada mañana con estos pequeños aguijonazos que dan donde duele a quien tiene que dolerle. 
Con influencias como éstas, querido amigo Juan, es normal que me muestre tan escéptico con este cambio del &quot;diario global en español&quot;. Será la edad...</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>El País cambia para adaptarse al nuevo lector del siglo XXI. Pero, ¿y si en vez de para eso lo hiciera para no morir?<br />
A ver, especulemos con hipótesis algo retorcidas: un rediseño a medias, más bien cortito y ambiguo en sus propósitos, que transpira una crisis de identidad; una hemeroteca hasta ahora fortificada tras una contraseña, y que ahora se abre de pronto cual flor, buscando los lectores que nunca tuvo porque a la prensa online de pago no se suscribe ni el que la inventó (véanse el New York Times, el Periódico de Cataluña, el Financial Times y qué sé yo cuántos más vendrán pronto).<br />
Pero aún hay más. El País: estandarte de un grupo, el PRISA, que hace aguas por la guera del fútbol, el &#8220;fuego amigo&#8221; y el ocaso inevitable que les llega a todos los imperios tras su etapa de esplendor bajo el paraguas (o yugo, según se prefiera) protector de Polanco Senior (q.e.p.d.). Y si no, a las pruebas me remito: la SER deja de ser la emisora de referencia en España, Cuatro no levanta cabeza, Digital+ se desangra (10.000 cancelaciones de abono en el último trimestre) y Sogecable hace pactos comerciales con Telefónica para distribuir la señal de la plataforma de TV de pago por ADSL a ver si así captan a más incautos. Et caetera.<br />
Fíjense cómo estará el patio, señores, que Juan Luis Cebrián se ha apresurado a colocar a su hija, Eva, de directora de contenidos de TVE (o algo así) en vez de enchufarla en PRISA, que sería lo propio. Y es que el hombre no se fía, claro. Así que ya me dirán&#8230;<br />
¿Os ha gustado? Pues este argumentario y su postrera conclusión no son míos, sino de Federico Jiménez Losantos, al cual, lo confieso sin rubor,  me estoy aficionando demasiado últimamente, ya que me entretiene cada mañana con estos pequeños aguijonazos que dan donde duele a quien tiene que dolerle.<br />
Con influencias como éstas, querido amigo Juan, es normal que me muestre tan escéptico con este cambio del &#8220;diario global en español&#8221;. Será la edad&#8230;</p>
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